APARTADO DE JUEGOS TRADICIONALES

Tengo una idea para la cual necesito un poco de ayuda. Quiero crear en el blog un apartado de juegos tradicionales, más inclinado a juegos de exterior ya que hemos entrado en la primavera y podemos aprovechar un poco más la luz del día. Si se os ocurre algún juego, me podéis enviar un correo a mi e.mail explicando un poco cómo funciona el juego y yo lo publicaré en este blog; mi cuenta de correo es: mluzsolis@gmail.com. Gracias a todos.

viernes, 26 de junio de 2009

JUEGOS TRADICIONALES AL AIRE LIBRE



Como ya dije hace algún tiempo, estoy recopilando poco a poco una sección de juegos tradicionales. Podemos entretenernos enseñando a nuestros hijos unos valores que se pierden con el tiempo, y digo ésto, porque queramos o no, las cosas han cambiado. No nos fiamos de la gente que nos rodea, únicamente de los más allegados y con restricciones, así que no podemos dejar a nuestros hijos que jueguen solos ni siquiera debajo de nuestra casa. Además todos estamos demasiado ocupados para "perder el tiempo" en el parque, así que, en cuanto podemos, A CASA. Allí se está más tranquilo y mientras, podemos adelantar. ¿Es así o no?
Pues, como no debe ser así..., como debemos de "perder el tiempo" un poco más jugando con nuestros hijos, voy a explicaros algunos entretenimientos, de los cuales, algunos, los he encontrado en una revista de las que me gustan a mí. En este caso concreto, es la de MAESTRA INFANTIL, de Junio de 2.009.






JUEGOS PARA EL VIAJE







BUSCO Y VEO

El jugador que comienza dice: "busco un coche rojo". Los demás jugadores "buscan" mirando por la ventanilla del coche, autobús o tren hasta que consiguen divisar un coche del color propuesto. El primero que lo vea lo dice en alto y lo señala con el dedo. El ganador elige el siguiente objeto que hay que buscar, el cual se puede complicar más dependiendo de la edad de los niños: "busco un coche azul con remolque", "busco una caravana con bicicletas detrás", ....


TRABALENGUAS

Comenzaremos diciendo un trabalenguas sencillo y muy despacio, por ejemplo: "Pablito clavó un clavito... ¿qué clavito clavó Pablito?. Cuando niñas y niños consigan retenerlo, lo diremos más rápido y buscaremos otro trabalenguas más complicado:"Un tigre, dos tigres, tres tigres comían trigo en un trigal", "el cielo está enladrillado, ¿quién lo desenladrillará? El desenladrillador que lo desenladrille buen desenladrillador será".

ME LO INVENTO

Buscaremos una palabra o frase que encontremos en algún cartel, letrero o valla publicitaria. Partiendo de la frase, entre todos, inventaremos una historia o cuento. Podemos seguir un orden y cada ocupante dirá una frase.
Variante: antes de empezar se escoge un género para la historia: será de risa, de miedo, de aventura....


CANCIONES INVENTADAS (Este es de nuestra cosecha)

Por experiencia, a mis hijos lo que más les gusta es inventarse canciones, con las cuales, nos morimos de risa. Por turnos vamos inventando una canción cortita y primero decimos el título. A partir de ahí, ya cada uno se inventa la canción con la música que quiera la cual no tiene mucha importancia porque con la letra, ya tenemos bastante. Salen cosas divertidamente impresionantes.


MARCAS DE COCHES (Este es de nuestra cosecha)


Otro juego, al cual ahora jugamos muchísimo, es a ver la marca del coche que viene por el otro carril contrario. El primer coche que venga será para uno de los ocupantes, el siguiente para otro, y así sucesivamente con todos los que vayan en el coche.
Así, se dice el primer coche que pase para mí. Y cuando pasa se dice la marca y si es nuevo o no, los demás dicen, ¡Ala, qué chulo! o dicen: Ja, ja, te ha tocado un "cacharrete". Lo peor de todo es, cuando pasan muchos y demasiado deprisa, entonces se monta un jaleo porque ya no se sabe el turno de quien le toca, pero no pasa nada, se vuelve a empezar.


lunes, 25 de mayo de 2009

PEQUEÑOS ARTISTAS

En el cole de mis peques (uno de 5 años y otro de 3), han hecho una exposición de arte. Os explico: con el lema, El Arte entra en el cole ("L'Art entra al cole"), los niños de infantil han ido creando esculturas, dirigidos por las profesoras, por supuesto, y por un escultor local, el cual se ha ofrecido a organizar la exposición y a ayudar a los niños, explicándoles todo el proceso de creación y ordenación de las esculturas y pinturas.

Mi hijo de 5 años estaba muy ilusionado, cuando, esta tarde, todos los padres y el cole en general, hemos podido disfrutar de una exposición al aire libre con todas las creaciones que han estado realizando entre todos a lo largo del curso.

¡¡¡ESTO LO HE HECHO YO!!!, decía.
¡¡¡YO HE PINTADO TODO LO DE AZUL!!!

Además, muchas de las figuras y esculturas están realizadas con materiales reciclables que han traído los niños de sus casas, por ejemplo, juguetes inservibles, CD's que no funcionaban, tubos de cartón del papel de cocina o del papel higiénico, lanas, telas, etc., y los niños identificaban sus objetos y significaba mucho para ellos el que estuvieran allí, expuestos delante de toda la gente.
Otras obras están hechas de materiales que el escultor utiliza para su trabajo y que ha enseñado a manejar a los niños. Han utilizado técnicas del papel mojado, se han forrado sillas de bolitas de papel y tapones metálicos, han gastado cuerda y papeles de todo tipo, como el papel de celofán, el papel metalizado, papel de seda, papel de estraza, etc.

Cada una de las obras venía presentada con su nombre en un cartel colgado con cuerdas a los árboles, con lo que la exposición todavía era más espectacular. "(L' arbre diferent), "El árbol diferente", (El llibrell màgic), "El librillo mágico", (El quadre viu), "El cuadro vivo", son diferentes nombres de las esculturas expuestas.

En fin, seguramente, habrá gente que no le habrá dado ninguna importancia pero yo, madre de dos niños de infantil, estoy genialmente emocionada de lo que han podido obtener las maestras/os de ellos, y espero, aunque estoy casi segura, que ellas/os hayan disfrutado tanto o más que sus propios alumnos. (En realidad, se les veía en la cara).

Quiero aprovechar este espacio para dar las gracias a este escultor local, del cual no digo nombre pues no he pedido permiso alguno, ya que ha tenido muchísima paciencia y se ha dignado a corresponder al deseo de mis hijos esta tarde: hacerse una foto con su maestro de arte. La verdad, todo hay que decirlo es que se les llenaba la boca al decir su nombre; eso se llama admiración, creo.


Dentro de poco os subiré las fotos para que las veáis.

viernes, 22 de mayo de 2009

CUCA EN LA PREHISTORIA

Este cuento se lo dedico a Susana del blog: LA INFANCIA, UN TIEMPO ÚNICO http://lavakitanikolasita.blogspot.com/, y para sus pequeños alumnos. Espero que os guste.


Hace miles y miles de de años, incluso millones de años, existían en la tierra unos hombres que tenían que pescar y cazar para poder comer. No había supermercados para comprar comida, ni tiendas de ropa ni de zapatos, sólo montañas con árboles y cuevas. No existía el dinero ni tampoco tenían una casa donde vivir. Tampoco había coches, ni motos. No había trenes, ni aviones, ni siquiera bicicletas, así que la gente tenía que ir siempre andando de un lugar a otro buscando agua y comida
En esa época, que se llamaba PREHISTORIA, una niña llamada Cuca vivía con su padre, su madre y su hermano Castor en una cueva en la montaña. Esa cueva estaba al lado de un río muy grande, donde pescaban, jugaban y cogían frutos secos, y su padre se iba lejos, al bosque, a cazar conejos para que todos pudieran comer.
No estaban solos, ya que en la prehistoria muchos amigos de la misma familia vivían juntos y así formaban los clanes y después poblados.
Cuando por la noche, venían los padres, entre todos preparaban una hoguera, pero, como no tenían cerillas ni mecheros para encenderla, cogían dos piedras y las golpeaban una contra otra y poco a poco, muy lentamente, aparecía una chispa, CHISP…., y enseguida le ponían paja seca o hierba, se encendía y aparecía el fuego donde preparaban la cena para todos.

Vivían de maravilla, aunque Cuca, tenía un problema: CHASQUI.




Chasqui era un gliptodonte, sí GLIPTODONTE. ¡Qué palabra más difícil! ¿Verdad? Pero así se llamaba este bicho tan raro que vivía en la prehistoria.

Era un animal enorme, más o menos como un dinosaurio, Y vivía cerca de allí. Tenía escamas y una cola muy grande para defenderse de sus enemigos. Era muy lento, muy lento, caminaba muy despacio: POOOOOM, POOOOOOM, POOOOOM. y comía insectos, gusanos y bayas. Cuca le tenía mucho miedo y cuando oía algún ruido siempre pensaba que era él.

- ¡QUE NO, QUE NO ES CHASQUI! - Le decían los demás a Cuca.
- ¿Seguro? - Preguntaba Cuca.
- Que sí, que no hay nadie por aquí. –Decía su hermano Castor.
Cuca, se quedaba más tranquila cuando su padre salía y le decía:
- No hay nadie Cuca, ven y verás.
Y le cogía la mano y se la llevaba a dar una vuelta por el campamento. Era verdad, no se veía a nadie por ninguna parte.

Un día, estaban Cuca y sus amigos jugando: unos, a tirar piedras al río, otros, a bañarse debajo de una catarata y otros al escondite por las cuevas y los agujeros que hacían algunos animales.
Había mucho jaleo y se hizo un poco tarde. Todos los niños fueron a sus cuevas esperando que sus padres trajeran algo para la cena. Cual fue su sorpresa cuando vieron llegar a todos con las manos vacías. Venían muy cansados y con las caras muy tristes. Hoy no había nada para cenar y seguramente no habría nada para comer al día siguiente.

Cuca también se puso muy triste. No sabía qué podía hacer para ayudar.

No quería irse a ningún otro sitio, porque allí se estaba muy bien y era muy bonito, pero, si no encontraban pronto comida, tendrían que recoger todas sus cosas y ponerse en marcha hacia otro lugar, no se, a África, o a América o a Asia quizás.

Estaba medio dormida Cuca, debajo de un árbol, cuando, de repente, oyó un ruido. Cuca se asustó porque pensó que era CHASQUI. No lo había visto nunca pero le habían contado cosas malas sobre él.
Se levantó corriendo y miró por un lado, no vio nada, miró por el otro, tampoco vio nada y de repente, cuando había vuelto a sentarse: ¡CU-CU!, le salió por detrás CHASQUI. ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!- Gritó Cuca.
- No, no te asustes. –Le dijo el gran animal, no te voy a hacer nada.
- ¿Hablas? –Dijo Cuca, temblando un poco.
- Sí, pero sólo a ti. –Dijo Chasqui. Es que no quiero que me tengas miedo. Solo quiero ser tu amigo.

Cuca no se creía lo que estaba oyendo, hasta que al final, se acercó a Chasqui que se
había acostado en el suelo.
- Hola, le dijo Cuca.
- Hola, -dijo Chasqui, he venido porque he oído que no tenéis mucho para comer.
- No. Dijo Cuca muy triste. Nuestros padres no han encontrado nada y seguramente nos iremos mañana por la tarde.
- ¿Quieres que te cuente un secreto? –le dijo Chasqui.
- Vale.
- Ven conmigo, te enseñaré una cosa. –dijo Chasqui.
Cuca, no se fiaba mucho, pero pronto se dio cuenta que Chasqui solo quería ayudar y le siguió.
Llegaron a una cueva que estaba escondida entre árboles y piedras. Chasqui movió la cola y zzzzzzaaaaaaaaaassssssss!!! De un golpe quitó de la entrada una gran piedra que no dejaba pasar hacia dentro.
Cuca se asustó un poco y se tapó la cara con sus manitas. Cuando se las quitó poco a poco: ¿Sabéis lo que había en la cueva?
Un montón de cosas buenas para comer. Había frutos secos como piñones, almendras, nueces, avellanas. También había frutas: uva, naranjas, manzanas, plátanos, peras, tomates. Y además en el sitio más fresquito de la cueva había leche, pescado, carne y muchas verduras y hortalizas como, carlotas, espinacas, cebollas, patatas, habas y muchas cosas más.
Chasqui le dijo:
- Voy recogiendo todas estas cosas y las pongo aquí escondidas en esta cueva. Así tengo comida para muuuuchos días y semanas.
Le dijo que podían ir a coger de la cueva todo lo que quisieran y le enseñó a Cuca y a su familia cómo podían plantar las semillas para que pudieran tener frutas y verduras todo el año y no tuvieran que ir siempre de un lugar a otro.
A partir de entonces Cuca y Chasqui siempre estuvieron juntos y se cuidaban de que todo el mundo estuviera contento y feliz.


Y COLORÍN COLORADO, ESTE CUENTO SE HA ACABADO.





Mª Luz Solís Rodríguez 19-05-2009


miércoles, 6 de mayo de 2009

EL OCEANOGRÁFICO

Hola a todos de nuevo: he tardado un poco en actualizar el blog pero, en fin, para qué dar excusas sin justificar. Aquí vuelvo para traeros unas fotos del oceanográfico. Tendréis que disculpar que hayan salido oscuras las realizadas en el interior, pero están hechas sin flash, para que los peces no sufran. El día 1 de Mayo nos fuimos para allá con mis hijos de 4 y 5 años, los cuales, se quedaron anonadados con los delfines y tiburones. A mí, personalmente, me encantó la beluga. Me pareció el animal más gracioso y simpático que he visto jamás. Es enorme, con una cara tan tierna que parecía que se estaba riendo. Se miraba coqueta en el espejo y parecía saludarnos a todos los que la mirábamos, mientras flotaba en su inmensa piscina. En general, es un lugar perfecto, para pasar un día genial con los niños rodeados de animales alucinantes.



Algunos datos publicados en el folleto que nos entregan al entrar:

- El Oceanográfico es el acuario con mayor diversidad de especies del mundo.
- Hay un túnel que mide más de 70 metros de largo.
- Para depurar toda el agua del Oceanográfico se tarda 4 horas. Tiene más de 25 Kilómetros de tuberías.
- En el Oceanográfico hay más de 45.000 ejemplares de 500 especies diferentes que ocupan nueve torres submarinas.


La dirección es Av. Autopista del Saler 46013 Valencia (España) www.cac.es

viernes, 24 de abril de 2009

¡PREMIO BLOG DE ORO!

Ésto de recibir premios es muy gratificante. Me motivan muchisimo para continuar con mis cuentos, agregando la necesidad de querer saber más sobre todos los blogs que sigo y los nuevos que me encuentro por el camino.
Siguiendo con las reglas, mis blogs nominados en este caso por diversos motivos son:


jueves, 23 de abril de 2009

¡QUÉ BRUJAS TAN GRACIOSAS!

Hace muchos, pero que muchos años, en un país muy lejano vivía una niña llamada Catalina. Vivía con su madre, que se llamaba Marta, en una especie de castillo muy viejo en la cima de una montaña muy, muy, pero que muy alta.

Catalina y su madre no tenían mucho dinero, pero aquella casa había sido de su abuelo y ahora vivían ellas allí.

Tenían dos vacas y dos cabras que daban leche cada día. Así ellas podían beber toda la que querían y con la leche que sobraba hacían queso y lo vendían en el pueblo.

Los vecinos querían mucho a Marta y era muy conocida porque era muy simpática y a todos ayudaba en lo que podía.

Un día llegó un señor con un traje muy bonito, que construía casas y llamó a la puerta de Catalina.

Su madre se había ido al pueblo a hacer la compra y Catalina no abrió. Preguntó: ¿quién es?, y el señor le respondió – Hola, buenos días, me gustaría hablar con tu mamá. Catalina le dijo: - En este momento no está y no puedo abrirle señor.

- No pasa nada, dijo el hombre. Ya volveré otro día.

Cuando Marta llegó de comprar, Catalina le contó inmediatamente lo que había pasado. Marta, se extrañó muchísimo ya que nadie iba por allí desde hacía mucho tiempo.

Al día siguiente, Marta estaba ordeñando una vaca y el señor que construía casas apareció por allí de nuevo. – Hola, buenos días, dijo el señor.

- Hola, buenos días, dijo Marta.

Catalina, llegó en ese momento de arreglar su habitación e iba a ayudar a su madre a ordeñar las cabras. –Mamá, este es el señor que vino ayer.

- Sí, señora, vine ayer, pero como no estaba…., sólo quería hablar un momento con usted.

- Dígame, le dijo Marta.

- Bien, yo quería decirle que quiero hacer aquí unas casitas de campo para que viva mucha gente y me interesa comprar su casa. Le pagaré bien y podrá irse a vivir al pueblo a una casa mejor que ésta. –le dijo el señor.

- Ni pensarlo, -dijo Marta, esta ha sido la casa de mi familia desde siempre y nosotras vivimos aquí. No la venderemos nunca.


(Pinta la casa de Marta y Catalina)

El señor se fue muy enfadado de allí, y Marta y Catalina se abrazaron. No querían irse de allí, ya que en el

pueblo no podrían tener cabras ni vacas. Además se habían acostumbrado a estar allí en la montaña con los árboles, los jardines, la tierra. No sería igual.

Pero el señor que construía casas, quería esas tierras para construir sus casitas de campo, así que empezó a decir por todo el pueblo que Marta, la madre de Catalina, era una bruja. ¡¡¡OOOHHHH!! ¡¡¡Qué malo era!!!¡¡¡Eso era una mentira muy grande!!!!. Dijo que había visto a Marta con una gran escoba y un gorro y que volaba por el cielo en compañía de su hija. ¡Qué señor más mentiroso! Pero los vecinos de la ciudad no lo sabían y se creyeron la historia.

Poco a poco fue convenciendo a todos los vecinos de que tenían que tirar de allí a esa bruja. Muchos, que eran amigos de Marta y Catalina, pensaban que eso no era verdad pero como los demás decían cosas muy malas de ellas, que eran todas mentiras, al final se lo creyeron.

Cuando la madre de Catalina bajaba al pueblo, todos la miraban y no le compraban nada de queso ni leche. Y Marta ya no sabía qué hacer porque así no tenían dinero y no podían comprar cosas para poder comer.

Incluso Julia, que iba al colegio con Catalina, y era su mejor amiga, ahora no quería ni hablarle. Pobre Catalina, no sabía qué hacer para convencer a su amiga de que todo era una gran mentira de ese señor para poder hacer allí las casas y ganar mucho dinero.

Entonces, cuando Marta estaba a punto de vender la casa para irse a vivir a otro lugar, a Catalina se le ocurrió una idea: mamá – dijo Catalina, vamos a decirle al señor que quiere la casa que queremos hablar con él. Entonces, quedaron en el colegio del pueblo y los vecinos, que se habían enterado de que iban a bajar de la montaña fueron a ver qué pasaba. Catalina y su madre se vistieron de brujas. Habían ido a comprar un disfraz para cada una al pueblo de al lado y les habían hecho unos sombreros larguísimos con una gran estrella pegada en el centro. Habían cogido dos escobas que gastaban para barrer las aceras y se habían pintado un poco la cara de verde para parecer un poco más brujas.

¡Qué risa daban!

Catalina y su madre, muy serias, llegaron por la puerta de atrás, entraron muy despacio y UUUUUUHHHHHH!!!!, les dieron un susto a todos los vecinos que estaban allí, esperándolas.

La gente se asustó mucho y salió corriendo de allí, pero, de repente, comprendieron que todo era una broma. El señor que construía casas, que estaba allí mirándolas con la boca abierta, les dijo, - Pero, ¡si era mentira! Vosotras no soy brujas, me lo había inventado todo. Y todos los vecinos lo oyeron y empezaron a comprender la gran mentira que les había contado. Se enfadaron mucho porque pensaron que, se habían creído la historia de un desconocido y no la de Marta que era una vecina muy buena. Le dijeron que se fuera del pueblo inmediatamente.

Todo el mundo pidió perdón a Marta y a Catalina, incluso Julia, que, llorando, le dijo que nunca más desconfiaría de ella, ya que era la mejor amiga que jamás había tenido.

Catalina y su madre estaban muy graciosas vestidas de brujas así que entre todos decidieron hacer una ¡GRAN FIESTA DE DISFRACES! Y así todos se disfrazaron y jugaron a tirarse globos de agua y comieron aceitunas, papas y pasteles que es lo que se come siempre en las fiestas ¿verdad?

Este cuento tiene una gran moraleja escondida:

- NO SE DICEN NUNCA MENTIRAS,

Y otra gran moraleja:

- NUNCA HAGAS CASO DE LO QUE TE DICE UN DESCONOCIDO.


Colorín, colorado, este cuento se ha terminado.

Mª Luz Solís –Abril 2.009

lunes, 20 de abril de 2009

EL CICLO DE LOS GUSANOS DE SEDA

















Una maravilla de la creación

El gusano de seda causa sensación

Comen y comen hojas de morera

No se cansan y la quieren entera

Hacen su nidito y se meten dentro

Después de 15 días, ¿qué hay en el centro?

¡Algo ha pasado! ¿Es una rosa?

No, del capullo sale una mariposa.

Es un milagro de la naturaleza,

Ahí tan pequeñas, entre la maleza.

Tienen muchos huevos, blancos como la nieve,

Y otros gusanitos vendrán para el año que viene.


Mª Luz Solís – Abril 2009