APARTADO DE JUEGOS TRADICIONALES
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viernes, 17 de abril de 2009
lunes, 13 de abril de 2009
GRACIAS A TODOS POR LOS PREMIOS
GRACIAS A PAULA DEL BLOG:
http://educadoraseduquemosconamor.blogspot.com/
GRACIAS A YOLANDA CASTRO DEL BLOG:
http://cuantoaprendemos.blogspot.com/
GRACIAS A SUSANA DEL BLOG "LA INFANCIA, UN TIEMPO ÚNICO":
http://lavakitanikolasita.blogspot.com/

2.Indicar cuantos blogs consideras que merecen este sello.
3.Avisar a los indicados
4.Escribir dos poderes mágicos.
Mis dos poderes mágicos son: Paciencia y ganas de trabajar.
Además agradezco también a Susana, del blog: "LA INFANCIA, UN TIEMPO ÚNICO", el premio RECETA TARTA DE NIÑEZ, muchísimas gracias.

Agradezco de nuevo a PAULA DEL BLOG:
http://educadoraseduquemosconamor.blogspot.com/ que me concediera también el
Premio "Entrega, constancia y corazón"


Es un premio creado con todo el cariño por Tere, de Samoga en casa, para agradecer a sus seguidores su entrega, confianza y corazón.Estoy desconcertada con tanto premio. Ya no se qué decir. Solo se que voy a trabajar más porque es genial.
domingo, 5 de abril de 2009
LA ISLA DEL VOLCÁN
Una tarde de verano, Cristina y su familia decidieron alquilar un barco pequeño y dar un paseo por el mar. Jorge era el hermano de Cristina, Belén se llamaba su madre y su padre, Pedro.
Cuando salieron de la playa el agua parecía una piscina, el mar estaba muy tranquilo y Cristina llevaba el timón del barco sin ningún problema.
Navegaron y navegaron disfrutando del paisaje y los peces salían al paso saltando, incluso nadaban con ellos como si estuvieran haciendo una carrera con el barquito.
Se lo estaban pasando muy bien esa tarde. Era una tarde perfecta hasta que…. El cielo, de repente, empezó a oscurecer y aparecieron unas nubes que amenazaban tormenta.
No había techo donde guarecerse de la lluvia, así que se taparon los cuatro con una especie de toldo que encontraron y se acurrucaron esperando que pasase el temporal.
Pero la suerte no les acompañó. Las olas del mar hicieron volcar el barco que se hundió rápidamente. De pronto se vieron en medio del poderoso mar, rodeados de agua por todas partes.
- ¿Qué vamos a hacer? –Dijo Jorge muy asustado.
- No lo se. -Dijo Belén.
- Tranquilos, allí están los salvavidas, vamos a por ellos. –Dijo Pedro, intentando tranquilizar a su familia.
Cristina era la única que permanecía callada. No decía nada.
Nadó hacia un salvavidas y se lo llevó a su hermano y después cogió otro para ella. -Menos mal que mi madre nos apuntó a clases de natación dos veces por semana. –Pensó Cristina.
Cinco horas llevaban en el agua cuando, a lo lejos, Pedro, vio algo que le llamó
Todos se alegraron mucho y nadaron lo más rápido que pudieron hacia allí. Sí, poco a poco, se acercaron y descubrieron que era una pequeña isla con una gran montaña en medio. Tardaron una hora más en llegar a
a playa tan bonita. Y se quedaron acostados en ella para descansar un rato. Estaban agotados.
Tenían hambre y sed. Pedro se levantó, e intentó andar hacia el interior de la isla pero las piernas todavía las tenía cansadas. Poco a poco se recuperó y dijo: - Belén voy a ver si encuentro alguna cosa para comer. Quedaros aquí mismo y vuelvo enseguida.
Pero nadie quiso que su padre se fuera solo así que poco a poco, como pudieron, caminaron con él.
Encontraron fruta y comieron un poco.
Belén, que era muy previsora, sacó su móvil de una funda plastificada que había comprado para
Respiraron profundamente y muy contentos, se pusieron a construir una pequeña casa-refugio para pasar
Recogieron un poco de fruta más para cenar. Encontraron plátanos y naranjas y antes de que se hiciera de noche ya estaban preparados para irse a dormir. No estaban muy cómodos pero Cristina y Jorge estaban muy cansados y durmieron toda la noche de un tirón.
Empezaba a despuntar el día, cuando Cristina se despertó sobresaltada. -¿Habéis escuchado ese ruido? –preguntó.
- Yo no he oído nada –dijo Jorge medio dormido.
- Ha sido como una explosión muy fuerte –dijo Cristina.
- A ver si es el equipo de rescate –dijo Pedro.
- Puede ser, -dijo Belén, aunque me parece muy rápido.
- Salgamos a ver qué es –dijo Cristina, -tendremos que hacer un gran letrero en la arena como en las películas para que nos vean.
- Y una hoguera grande, -dijo Jorge.
Salieron todos corriendo y bajaron del árbol-casa pero no
vieron nada en la orilla del mar ni en el aire.
Qué habría sido ese ruido, pensaron todos sin decir nada. Había sido muy fuerte, pero no se veía nada extraño.
Vamos a comer unas naranjas, -dijo Jorge.
Nunca le habían gustado las naranjas pero a partir de ahora, no diría que no a nada.
De pronto, un olor muy fuerte a quemado les llegó a los cuatro a la vez. ¿Qué es ese olor? Se preguntaron. Miraron hacia el cielo, y Oh!! Menudo susto se llevaron. El corazón les iba a mil por hora. De la cima de la gran montaña salía una columna de humo negro y otra explosión provocó un ruido impresionante. ERA UN VOLCÁN QUE ESTABA A PUNTO DE ESTALLAR.
Jorge empezó a llorar y Cristina estaba muy nerviosa. La madre tenía mil pensamientos en la cabeza y Pedro no sabía qué hacer en aquel momento.
- Corred hacia la playa - gritó Belén. Y salieron corriendo los cuatro. Una vez allí llamarían otra vez a la voz amable del día anterior.
Se pararon en seco al ver cómo, de la gran montaña, un río de lava y piedras salía y bajaba rápidamente a muchos kilómetros por hora. Tenían que meterse en el agua y nadar lo más lejos que pudieran ya que la lava y el fuego avanzaban muy deprisa.
De repente, llegaron a la orilla de la playa y oyeron un ruido que no parecía una explosión. ¡Era el helicóptero de rescate!.¡Los habían encontrado! ¡Parecía un milagro!
El helicóptero paró encima de ellos y tiró una escalera de cuerda a la cual se agarró Pedro. Primero ató a Jorge y a Cristina y poco a poco empezaron a subir
- Más aprisa, -gritaba Pedro.
- Aprisa por favor, -gritaba Belén, muy asustada.
Cuando los dos niños estaban arriba, tiraron la cuerda, pero
cuando estaban a punto de subir Belén y Pedro, otra explosión del volcán hizo que el helicóptero moviera demasiado la escalera y cayeron los dos al agua.
- ¡¡Socorro!! – Gritaron los dos a la vez.
- No podemos coger
La lava estaba ya muy cerca y estaban demasiado nerviosos.
La escalera se les resbalaba porque tenían las manos mojadas. No podrían conseguirlo.
Volvieron a intentarlo. La lava estaba llegando y ya estaba entrando en el agua del mar. Corrieron una vez más y se tiraron contra la escalera y levantando las piernas consiguieron balancearse. El fuego pasó por debajo de sus pies sin tocarlos apagándose poco a poco conforme entraba en el mar.
El helicóptero voló despacio y enrolló la escalera para que pudieran subir los padres de Cristina y Jorge que estaban llorando de emoción.
Todavía no creían lo que les había pasado. Cuando entraron los padres, se abrazaron llorando y riendo a
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
miércoles, 25 de marzo de 2009
miércoles, 18 de marzo de 2009
EL DRAGÓN "DRANINO" Y SUS AMIGOS
Los amigos de Dranino pensaron que tenían que encontrar una solución para acabar con el problema, ya que el dragón estaba muy triste porque no le gustaba que, los vecinos de Talín pensaran que era un dragón malo. Pablo pensó: - podríamos ponerle una manguera en la boca y así, cada vez que vinieran las llamas abrimos el agua de la manguera y ¡ya está!, el fuego se apagaría y Dranino no quemaría nada.
Intentaron hacer lo que Pablo había pensado pero no funcionaba ya que cuando iban a abrir el grifo, el fuego ya estaba saliendo por la boca y quemaba la manguera.
Después a Carlos se le ocurrió otra cosa: cuando Dranino fuera a sacar el fuego que tenía dentro, le taparían muy fuerte la boca y se lo tragaría y con la saliva lo apagaría. Ya está, esto si que era fácil pero, hubo un problema: que a Dranino le entraba una tos muy fuerte cuando se tragaba el fuego y se quemaba la garganta. Había que pensar más. Pero pensaron y pensaron y no encontraban ninguna solución. Entonces a Jaime se le ocurrió una cosa: llevarían a Dranino a la playa.
Allí no podía chamuscar nada, estaría al lado del mar y ellos le irían a visitar muy a menudo. La playa estaba a media hora de Talín. Llegaron y empezaron a hacerle una casa a Dranino, que no estaba muy contento con la idea pero reconoció que era la única esperanza que le quedaba. Allí solo había arena, rocas y agua salada y no había ningún peligro.
La casa quedó preciosa y los amigos de Dranino se despidieron de él hasta otro día.
Cuando volvieron encontraron al dragón acostado y llorando cerca de la orilla del mar. Estaba muy triste y deprimido. No estaba acostumbrado a estar solo y quería jugar y reír con sus amigos. Pablo y Marta no quisieron que Dranino se quedara ni un día más allí. La playa era un sitio ideal para él pero se encontraba muy solo. No había nadie con quien divertirse.
Llegaron a Talín y se pusieron a pensar día y noche. No se fueron hasta que no encontraron una solución: compraron en la farmacia unos caramelos de pica-pica que tenían gusto a coca-cola. ¡Esto sí que funcionó!. A Dranino le gustaban mucho. Cuando tenía que sacar el fuego se comía un caramelo de cola y rápidamente se enfriaba el ardor que subía por su garganta y ya no quemaba nada. Todo el mundo estaba contento, y así vivió con sus amigos en Talín sin molestar a nadie más.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Fin.
lunes, 9 de marzo de 2009
EL ERIZO Y EL ROSAL
Érase una vez un rosal rojo muy bonito que vivía en el porche de una casa de campo muy muy grande. Vivía muy tranquilo y disfrutaba de un trato muy agradable por parte de la dueña de la casa, que lo regaba como a él le gustaba, le daba abono especial para rosales, y lo mimaba un montón.
Un día, los dueños decidieron irse a vivir a la ciudad, y, de repente, el pobre rosal se encontró solo y abandonado.
Estaba aburrido en sus pensamientos cuando, de pronto, apareció por allí un gatito que parecía querer hacer un agujero en la tierra, para hacer pipi. El rosal lo vio y se puso muy nervioso. No sabía qué hacer y lo primero que se le ocurrió fue mover un poco el tronco donde tenía un pincho pequeñito y pimm, pimm, rozó al gatito y el pobre huyó deprisa muy asustado.
En unos instantes apareció un escarabajo. Le pareció que la tierra del rosal era un buen escondite para quedarse a vivir y empezó a rascar pero, de pronto, notó que algo se movía. Era otra vez el rosal que había sacado el tronco con el pincho y pimm, pimm, tocó al escarabajo que se fue corriendo hacia otro lugar.
Había pasado sobre media hora, cuando pasaron dos hormigas que iban recogiendo comida para su hormiguero. Vieron la sombra del rosal y se pararon a descansar mientras charlaban y se reían. El rosal, que estaba dormido en ese momento, se despertó sobresaltado con las risas de las hormigas y muy enfadado, movió su tronco y el pincho y, pimm, pimm, rozó a las hormigas que salieron corriendo muy enfadadas y doloridas.
Así, había llegado ya la noche, cuando algo junto al rosal pasó sin hacer ruido y se paró a dormir justo al lado del tronco que tenía el pincho.
El rosal, que ya se lo había tomado como un juego, movió el tronco hacia el animal que se había parado allí, y pimm, pimmm, ¡¡¡aaaaayyyyy!!! Gritó el rosal , sin saber qué pasaba. Le habían pinchado muy fuerte en un lado del tronco. Qué sería aquello que le había hecho tanto daño. OOOOHHHH!!! SORPRESA!!!
Era un ERIZO!!! Los erizos son animales que sacan sus púas o pinchos cuando se sienten atacados y se envuelven en ellas.
MORALEJA: Nunca hagas a los demás, lo que no quieras que te hagan a ti mismo.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.